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sábado 6 de febrero de 2010

LOS CANALLAS: Entre el sexo y la castración

Es indiscutible que una de las funciones del arte es lograr que la sociedad vea un reflejo de sí misma, tanto de su cotidianidad como de sus deseos ocultos, de sus espacios comunes tanto como de los símbolos y misterios que rodean a cada ser individual. Y es por eso que el arte es un lugar de debate y reflexión, en donde cada uno expone sus ideas y comentarios acerca de lo que ve en cada obra.

En LOS CANALLAS, la nueva película ecuatoriana que se exhibe en salas de cine desde hace cuatro semanas, este debate que genera toda obra ha causado una inusual controversia en los espectadores, una controversia tan grande y de matices tan extremos, y que pocas veces ha involucrado a toda la sociedad de manera tan apasionada.

El mayor debate surge alrededor del sexo y la sexualidad, un tema que la película trata sin tapujos, en donde hay comentarios como el siguiente (proveniente de una madre de familia que no firmó su mail masivo titulado PELICULA EN ESTRENO NO RECOMENDABLE): “pregunté en la boletería la censura del film..."Los Canallas...15 años"....15 años pensé...pero si eso en buen romance contenía escenas de pornografía!!”.

O el cometario de un joven que dice: “era de que no estén con rodeos y hagan una porno de una… la sociedad sí está media complicada, pero mostrar tan abiertamente una sexualidad sin ninguna moral creen que va a ayudar?...Creo que la película es una porno solo que con rodeos…traté de ver mas allá, pero súper difícil, todo el entorno esta envuelto en una sexualidad enfermiza…”

Creemos que como realizadores de LOS CANALLAS, tenemos la responsabilidad de asumir y valorar las reacciones de toda la sociedad, y por este mismo motivo, creemos que es importante sostener el debate que aquí se abre con los conceptos de pornografía y sexualidad enfermiza. Así, creemos que “sexualidad enfermiza” es aquella que vive escondida y no aceptada, juzgada de prohibida y secreta, no así aquella que es inherente a todo ser humano y que tiene que ver, sobretodo en la juventud, con descubrimientos, exploraciones y contacto con el resto de la humanidad; y que la “pornografía” no tiene que ver con la masturbación o con la desnudez, cosas que sí suceden tanto en la vida natural de un ser humano como dentro de la película. Dentro de todos los conceptos que se le dan, la pornografía es, por un lado, aquello que desvirtúa la sexualidad humana, o que, viéndolo desde otro punto de vista, desvirtúa todo acto humano en general. Es decir, todo aquello a lo que se le quita la piel humana, su complejidad y trascendencia.

Para hablar de uno de los tantos temas sexuales que trata la película, quisiéramos referirnos a uno. La masturbación es, física y sicológicamente, un acto sano y necesario, complejo, tanto, que infantes desde los 3 años lo practican cuando descubren su cuerpo. Es la falsa moral, el miedo, la ignorancia que existe alrededor del sexo lo que provoca que desde cierta edad nos digan que la masturbación es “mala”, convirtiéndola en prohibida, “asquerosa”, produciendo una castración, es decir una amputación antinatural tanto síquica como física de nuestra sexualidad, llenándonos de culpabilidades que finalmente lo que provocan es incapacidad de entablar contacto verdadero y profundo con el resto de seres humanos, tragedia máxima de nuestros tiempos. Esa culpa, esa castración, esa incapacidad sí que es una “sexualidad enfermiza”, y al respecto una joven comenta desde la red: “Es una desgarradora evidencia de como la paternidad irresponsable o ignorante emocionalmente puede generar tanta desdicha.” (Refiriéndose, entre otras cosas, al tema de la ausencia de padres y madres de los personajes de LOS CANALLAS…algo que se relaciona con la ausencia o ignorancia de los padres y madres en la vida real, causa de una “sexualidad enfermiza”)

Mostrarlo en una película para jóvenes de 15 años, que son los que más sufren esta castración y a la vez los que más deseosos están de descubrir su cuerpo y el de otros, es todo menos pornografía, porque se lo muestra en toda la complejidad de ser adolescente, en la lucha de descubrir su cuerpo, y hasta en la pregunta de “¿está bien hacerlo?” Y así lo plantea la película en un diálogo de Helena, personaje protagónico de la misma: “Me descubro en el cuerpo del otro, o me pierdo en el cuerpo de otro…”... Esto es, como sociedad y cultura ecuatoriana, algo urgentemente necesario hacerlo, comenzar a hablar, en este caso desde el cine, de todo lo que nos impide crecer, de todo lo que nos castra, de todos los prejuicios que nos juzgan. Y esto provoca malestar, lo provoca porque nos sentimos identificados tanto con el personaje Helena que se masturba como con las voces que juzgan y amputan la sexualidad, y entonces nos da miedo aceptar que estamos incompletos. “Tal vez el mérito sea que (la película) de verdad presenta una imagen tan real que duele, que asquea... pues ves retratada a una juventud que no va hacia ninguna parte…” dice el mail de la señora madre de familia. Si es que la misma señora acepta que la película muestra una imagen real (por lo tanto no una imagen pornográfica) deberíamos preguntarnos: ¿Por qué nos asquea el sexo?, y sobretodo ¿creemos que mostrar a una juventud que descubre y vive el sexo es mostrar a una juventud que no va hacia ninguna parte?... Un editorialista de un diario, sobre esto, expone: “Hay en el filme un discurso sincero sin pretensiones que genera una sensación de melancolía al final. No solo por la posible identificación con la etapa de la juventud, también por el gusto del atrevimiento, sin miedo a la exposición, a esa necesidad de expresión que puede convertirse en un grito de libertad.”

No queremos defender la película, ni justificarla ni explicarla, pero sí creemos que, ante tal debate, debemos ser parte activa. No es posible que tildemos de “pornográfica” la desnudez física y espiritual de un personaje adolescente, o la insinuación del acto sexual, y no es posible porque sencillamente es algo que en la película no desvirtúa la sexualidad, sino que la asume y la cuestiona. Pornografía es, a nuestro parecer, la utilización de una sexualidad falsa y estereotipada de modelos para vender carros, porque eso sí desvirtúa la sexualidad (¿quién se queja de tantas vallas publicitarias que objetizan a hombres y mujeres?). Y más aún la pornografía de la violencia que inunda la mayoría de películas que los niños ven desde los 8 años. ¿Quién se queja de los personajes que sin el más mínimo cuestionamiento o complejidad violentan a otro ser? ¿Cuál es la problemática, el debate de todas las películas, series de TV, y videojuegos que casi todos los niños ven o “juegan” en donde ¡¡¡TRIUNFA EL QUE MÁS MATAY MÁS DESTRUYE!!!!???

El impulso violento es humano, pero por ser humano es complejo y contradictorio, nadie gana ni nadie pierde, es simple y complejamente humano. Estas películas y videojuegos, por necesidad comercial, hacen precisamente lo contrario: eliminan lo humano que puede existir en la violencia, la muestra desde un solo punto de vista, convirtiéndolo en pornografía que nadie reclama, pornografía que desde niños vemos con el consentimiento de nuestros padres y madres.

Por eso es contradictorio que en el mismo mail de la señora se diga: “En todo caso mi mensaje es para ustedes, amigos, padres de familia cuyos hijos vayan por estos días al cine...que no sea este el film...que duro sentir que en una obra en tres actos...pueden quebrar la inocencia de unos chicos…. Si quieren los directores y productores o los críticos presentar la triste verdad de la juventud, o de las clases sociales bajas, háganlo…”

De nuevo ¿es la complejidad del sexo lo que “quiebra la inocencia de los chicos”? ¿No será la violencia sin humanidad, la sexualidad de catálogo, la culpabilidad insana y moralidad falsa lo que quiebra no solo la inocencia sino la humanidad misma? ¿Presentar a una juventud que descubre y vive el sexo, con todo lo que eso acarrea, es “presentar la triste verdad de la juventud”? No lo creemos así, y tampoco otro joven desde la red, que comenta: “Mientras en buena parte del cine ecuatoriano los jóvenes son tratados como sujetos representativos de una u otra forma de marginalidad, en este filme la temática juvenil, además de ser central, deja de ser tan indulgente para volverse carne, sensibilidad e incluso indiferencia.”

Y para terminar, creemos que el sexo, la juventud, el descubrimiento de la sexualidad, la ausencia de padre y madre, la soledad, la melancolía, la desnudez física y espiritual, no es un problema de “las clases sociales bajas” como dice la señora, sino el motor esencial de la búsqueda de todos los seres humanos.

Sobre este tema tan controversial, una editorialista de un diario escribió: “…Son los canallas que muestran mi cuerpo en sus cuerpos arenosos y tibios… Son los canallas que como ella, la histérica que psicologiza su vientre, me han cantado enterita la verdad de la piel abierta por una gillette, por un falo o por unas tetas turgentes…Son los canallas que han hecho una película para acanallar los manuales domésticos y familiares…Son los canallas alborozados porque hilaron el hilo que cose la vida de todos: el sexo.”

(Creemos que este debate es necesario y rico para la consolidación de un cine nacional pleno, y que es también necesario hacer todo lo posible por incluir a la mayor cantidad de personas en él. Solo así los prejuicios dejarán de hacer tanto daño.)

Diego Coral López Ana Cristina Franco
Nataly Valencia Jorge Alejandro Fegan

lunes 28 de septiembre de 2009

Animales que cantan y encantan (1)

"Ecuador es uno de los países con más especies de sapos y ranas del mundo. Si comparamos su número en relación a la superficies es el más SAPODIVERSO del planeta.

El calentamiento global y la contaminación ambiental los están llevando a su rápida extinción. ¿Acaso los seres humanos estamos transformando la Tierra en un lugar inhabitable?

Descubre en esta película el fascinante universo de los anfibios en el Ecuador: su vida nocturna, cuando miles de voces de machos enamorados cantan para aparearse; su nacimiento y la mágica transformación de seres del agua en seres terrestres; sus trucos de sobrevivencia; su importancia en la elaboración de medicamentos; la gran variedad de diseños, colores y modos de vida misteriosos que cantan y encantan a la naturaleza y la vida."(1)

Animales que cantan y encantan
Cap. 1/6Cap. 2/6
Cap. 3/6Cap. 4/6
Cap. 5/6Cap. 6/6
(1) Gracias a: http://balsasapos.blogspot.com/

lunes 29 de junio de 2009

COSAS DE ESTE MALDITO PAÍS

Por Leonardo Parrini
leoparrini@gmail.com

De todo se da en este país, como en la viña del Señor, hasta hechos como los que motivan esta reflexión acerca del tratamiento que damos a la cultura desde el Estado. Una de las creaciones cinematográficas más recientes y suscitadoras del realizador ecuatoriano Juan Martin Cueva, Este maldito país, resultó maltratada en la pantalla ECTV, cuando en un acto considerado por su autor como increíble e indignante el canal público cambió el título de la película al momento de emitirla al aire, “cuyo nombre contraría alguna de las políticas y criterios éticos bajo los cuales se programa en ECUADORTV”.

El documental de Cueva que, sin pretensiones de sentar cátedra sobre identidades perdidas u oscilaciones ontológicas sobre el ser ecuatoriano, dejar caer en el tapete una interrogante clave: cuando los ecuatorianos hablamos de nosotros ¿a qué exactamente nos referimos? El filme en cuestión que al ser proyectado en la pantalla estatal perdió su propia identidad, había nacido de “una convocatoria de la televisión de América Latina, en diez países, para que en cada país un documentalista hiciera un ensayo documental acerca de los rasgos característicos de cada población”. Así, el filme se presentó en Brasil y Chile, luego en España, precedido de favorables criticas, a partir desde su provocador nombre, Este Maldito país, como metáfora que permite discernir acerca de las señas particulares de los ecuatorianos bajo el cuestionamiento fundamental de Juan Martin Cueva, “sobre verdades que aparecen como incuestionables, pero que a mí me quedan dudas. La idea de la identidad basada en tres o cuatro cosas: la diversidad, pero como un enunciado vacío y limitada a lo étnico; la cuestión de los símbolos patrios en esa especie de nacionalismo o patriotismo un poco vacío; donde en el fondo de todo eso veo una gran inseguridad, no solo de qué mismo es el Ecuador al cabo de muy poco tiempo de existencia”.

La notable acogida que el Tercer Festival de Cine de Derechos Humanos dio al filme de Cueva, a mediados de enero en Valparaíso, Chile, con aceptación creciente de la crítica internacional, se vio empañada por el inexplicable despropósito del canal estatal ecuatoriano de cambiar su nomenclatura en una acto de censura más próxima a la moralina conventual, pacata y cartuja, que una valoración cultural y estética. Hecho que contrasta con la apreciación del periodista chileno Juan Francisco Castell, quien manifiesta que “Este maldito país, de principio a fin tiene un ritmo que atrapa, los 127 minutos parecen volar en la diversidad de historias que se entrelazan. Resabios de ayer, búsquedas de identidad, aceptación y negación, mezclas de amores y desconfianzas. Mestizajes que no se registran en los libros. Encuentro de gran estética las imágenes y los testimonios luminosos y directos”.

En su peregrinaje internacional Este maldito país recibió significativas valoraciones como aquella de Claudia Reyes García, critica de cine santiaguina, cuando escribe: “Si el hombre es lenguaje como sugiere Maturana, Este Maldito País es un poema de humanismo. De esta manera se observa el espíritu democrático de Juan Martín Cueva plasmado en su obra. Comparto y me sumo a los aplausos de pie y a los honores que le prodigan los comentarios leídos”

No obstante en casa, la reciente proyección y promoción del filme de Cueva en la pantalla de ECTV con el nombre de “Este país”, cercenando su título original, encendió la indignación del autor quien, en carta enviada al canal, manifestó que “quería decirles que me parece increíble e indignante que la televisión pública ampute de esta manera el título de una película. Espero equivocarme cuando pienso que lo que debe haberles asustado es que en una misma frase esté la palabra “maldito” designando a “este país”, en época de fervor patrio eso no debe ser bien visto. No me quiero ni imaginar cómo titularían las películas “La teta asustada” de Claudia Llosa, ganadora del Oso de Oro en el último festival de Berlín, o “En la puta vida” de Beatriz Flores Silva, por no mencionar sino las últimas que se me vienen a la mente… “La asustada” o “En la vida” sonarían medio sosos como títulos, así como suena soso “no se pierda esta noche el documental “Este país”. No sé en qué instancias ni con qué criterios se puede haber tomado una decisión así dentro de la televisión pública. En todo caso no podía dejar de expresarles mi indignación”.

La apresurada respuesta de los ejecutivos del canal no se hizo esperar en una misiva firmada por Marcelo del Pozo, Director de Programación y Producción, que intenta explicar lo inexplicable: ”No fue bien recibida la idea de acoger un producto cuyo nombre contraría alguna de las políticas y criterios éticos bajo los cuales se programa en ECUADORTV; entre ellos, no presentar títulos o contenidos donde se ofenda la susceptibilidad, creencias, idiosincrasias y valores de la teleaudiencia. De hecho en ECTV no se podría exhibir nunca los títulos que has mencionado, ni expresiones soeces, ni actitudes o imágenes que ofendan a la moral, etc.”.

Argumento coronado por el reconocimiento expreso de Patricio Montaleza, Presidente de un Consejo Consultivo que opera al interior del canal, quien señala “con respecto al manejo de las imágenes y las palabras "fuertes", que si bien es cierto no son adecuadas para los horarios protegidos, no es aceptable -tampoco - que se distorsione la obra de un autor, sin su consentimiento. Situaciones como esas no hacen sino distorsionar los aciertos que tiene el canal”. A lo que del Pozo pone la siguiente fresa en el pastel: “Lo correcto hubiera sido que se presente el espacio como LOS ECUATORIANOS (a cuya serie de “TAL” pertenece) y haber mantenido el título particular en forma textual, discretamente” .

¿Qué discreción es posible es un acto de censura? Con toda razón, Cueva, reflexiona respecto de la creatividad del nombre que apunta a transgredir, como todo arte sincero, y con ello impactar: “La verdad es que el título fue puesto con esa intención. No creo que sea fácil atraer a las masas, a los espectadores a las salas para ver un documental sobre lo que es ser ecuatoriano. Me parece que es un tema que puede repeler a ciertas personas, entonces el título tiene la intención de atraer y está funcionando. Es un título que te atrae o te cuestiona ¿por qué le ponen ese título?, pero logra llamar la atención”.

Y más allá de nomenclaturas y propósitos, la cuestión de fondo es, precisamente, el tratamiento dado por el canal del Estado ecuatoriano a la producción nacional, cuyo esfuerzo creativo se plasma en generar nuevas propuestas estéticas a partir de las vivencias de sus autores, buscar espacios de reflexión, suscitar el diálogo cultural y vivir nuevas experiencias audiovisuales que, además de dar trabajo a los realizadores nacionales, nos ayudan al público a salir de cierta inquisición oscurantista en la que nos estamos encerrando con prejuicios moralizantes que, si bien tranquilizan la conciencia de los censores, no aportan en nada a la valoración del arte y la cultura.

Blog de Este Maldito País

jueves 14 de mayo de 2009

"La Teta Asustada"

Por: José Murgueytio

Entre las prácticas ancestrales de los negros haitianos está la creación de zombies. El zombie es un individuo al cual se le ha sometido a un terrorífico ritual vudú, que empieza, entre cántico y danza macabras, con la administración de un brebaje que contiene el veneno del pez globo; horas después, el sujeto aturdido y en estado catatónico, es enterrado vido. Despertará días después, y en el ataúd experimentará un shok sicológico tan tremendo, un masivo cortocircuito neuronal, que lo convertirá en un ser desprovisto de toda voluntad. Entonces, el zombie es retirado del ataúd y pasa a ser un esclavo de por vida al servicio de quienes contrataron el vudú.

En las comunidades andinas, la adquisición de esclavos es menos tortuosa. Se llaman "huiñachiscas", y son hijos fuera del matrimonio, a quienes se los usa para el servicio doméstico y terminan convertidos en controladores de buses.

En la fiscalía de Colombia, cursan en la actualidad varias denuncias por esclavitud sexual, presentadas por mujeres que fueron reclutadas por las FARC, con ofrecimientos de participación en actividades ideológico políticas, y una vez en los "campamentos guerrilleros", fueron violadas y obligadas a prestar servicios sexuales a cambio de comida.

La práctica dentro de los grupos insurgentes no es una novedad. Sendero Luminoso era reconocido por la violación sistemática de mujeres.

Tiempo después de la derrota de Sendero, una mujer ayacuchense se pregunta por qué alberga dentro de sí un terror tan desmesurado a la violación. Encuentra, entonces, que su madre fue violada por senderistas y que el pánico que experimentó le fue transmitido a través de la leche materna, según una antigua creencia que pervive en la zona.

Es la trama de una película intensa, "La teta asustada", de producción peruana, que acaba de ser premiada en un festival de cine de Guadalajara y que ya está en cartelera.

viernes 8 de mayo de 2009

CRUDO, la cruda verdad de una contaminación denunciada

En el Octavo Festival EDOC

Por Leonardo Parrini
leoparrini@gmail.com

El octavo Encuentro del Otro Cine, EDOC arrancó en Quito con la proyección del documental Crudo del norteamericano Joe Berlinger. La historia de 30 mil ecuatorianos narrada en color pone, literalmente, en blanco y negro, por el contraste de una mirada que rebusca la verdad entre expedientes y testimonio, la batalla legal de 13 años que los protagonistas de las comunidades amazónicas ecuatorianas llevan adelante en contra de la petrolera Texaco-Chevron. El documental de Berlinger viene precedido de proyecciones en el Festival de Cine Human Rights Watch, junto con Discovering Latin America Film Festival y Rainforest Foundation en Londres.

Con un elenco integrado por realizadores estadounidenses y ecuatorianos, comuneros de las zonas petrolíferas del Oriente, abogados y técnicos, el documental no escapa a la lógica de héroes y villanos a la hora de presentar, no sin una inteligente dosis de humor, los dimes y diretes de las partes involucradas. En un rincón, los pobladores de los lugares próximos a los pozos donde las petroleras han contaminado tierra, agua y aire con deshechos industriales y derrames que han arrasado también flora y fauna de los lugares afectados, y en la esquina contraria, Texaco-Chevron poderosa transnacional estadounidense, ex socia del Estado ecuatoriano, desplegando todo su arsenal económico y legal para tratar de ganar un litigio que, según los expertos, aun le queda una década en las cortes.

En lo que se ha calificado como un auténtico David contra Goliat, el litigio es el leiv motiv de un documental que pone la cámara en el epicentro de una lucha por conseguir una sanción e indemnización por daños por contaminación petrolera, mostrando distintos ángulos que incluyen argumentos de científicos, abogados, empleados de la petrolera, jueces ecuatorianos, asociaciones de derechos humanos y hasta la propia intervención del Presidente ecuatoriano Rafael Correa.

La producción fílmica del documental Crudo, con una cobertura a gran escala, muestra la tramoya de un litigio sin precedentes implantado por las comunidades amazónicas, apoyadas por organizaciones ecologistas internacionales y activistas de la talla del cantante inglés Sting y su esposa Trudie Styler, embajadora de UNICEF, quienes dan un espaldarazo a una pelea encabezada por líderes locales de fluida proyección. El filme se concentra en los aspectos legales del juicio, basado en el relato de los afectados, documentos y pruebas fílmicas de la contaminación ambiental con grave incidencia en la salud de los comuneros que enfermaron de cáncer, debido a la exposición a ambientes altamente contaminados por el crudo. Los realizadores ponen una cámara lúcida, dentro y fuera de los escenarios donde se desarrolla el litigio, penetrando con aguda denuncia las áreas contaminadas, los tribunales nacionales e internacionales, las cortes estadunidenses, los escenarios donde se montan megaconciertos y las locaciones donde se libra la batalla en defensa de los derechos humanos.

El documental Crudo resulta ser una buena experiencia, en todo sentido, para los protagonistas criollos que tuvieron la oportunidad de codearse con un Joe Berlinger cargado de sapiencia, a la hora de plantear el argumento fílmico del documental. Pocho Álvarez, diestro detrás del lente dejó en claro porque alguna vez, sin temor a equivocarme, me arriesgue a decir que es para mi el mejor camarógrafo ecuatoriano. Esto sin desmerecer la participación de J.D. Pérez en la fotografía y M. Bonglifio en la Producción y de los actores sociales convertidos en actores fílmicos y extras de un rodaje donde la pasión no estuvo ausente para denunciar lo que, a la postre, constituye una de las agresiones ecológicas de mayor envergadura propinadas por una petrolera norteamericana en suelo ecuatoriano.

Buen comienzo del octavo festival EDOC que, como años anteriores, conecta al país hasta el 17 de mayo, con el circuito del mejor cine documental del mundo, en las salas del Ochoymedio e Incine de la Floresta en Quito, Alfredo Pareja Diezcanseco de la CCE, Flacso y en salas de las ciudades de Guayaquil, Cuenca y Manta. Los 70 filmes que se exhibirán corresponden a la realización de cinedocumentalistas internacionales de la categoría de Albert Maysles (EEUU), Patricio Guzmán (Chile), Carles Bosch (España), Fernando ‘Pino’ Solanas (Argentina), Andrei Paunov (Bulgaria), Marcus Vetter (Alemania), Mariana Arruti (Argentina), Gonzalo Arijón (Uruguay) y Lucía Gajá (México) entre otros. Y la participación de realizadores ecuatorianos entre los que destacan Pocho Álvarez, Jorge Luis Narváez, Juan Martin Cueva, Karina Vivanco, Fernando Mieles, entre otros.

Un encuentro del otro cine que, vestido de pantalón largo, reitera la buena calidad del mismo cine documental que nos viene proyectando en sus versiones anteriores. La del 2009, organizada por Cine Memoria, bajo acertada mirada de Manuel Sarmiento y su equipo, nos invita a una comparecencia plena de madurez cinematográfica y capacidad de convocatoria, que se consolida en uno de uno de los festivales de cine documental de mayor relieve mundial.

jueves 23 de abril de 2009

Broadway en El Sucre

Anoche se estrenó en el Teatro Nacional Sucre la puesta en escena de la familia Terán de “Jesúscristo Superstar”. Es un proyecto que ha significado un gran esfuerzo de producción en el que resalta el apropiado y a veces sorprendente vestuario que ayuda a mantener la magia de inmersión que hacemos los espectadores en la obra. El protagonista fue -sin duda- el conjunto de rock acoplado para la ocasión con la conducción de Juan Pablo Yépez que llenó cada rincón del teatro con la maravillosa música de Andrew Lloyd Webber, gracias a una muy buena amplificación. Los cantantes no desentonaron y pudieron mantenerse en esta algarabía musical gracias también al uso de micrófonos y amplificación. Como suele suceder en esta obra el que se roba el show es Judas interpretado por Francisco Terán, que fue en ascenso, ya que al inicio no se acoplaba con la banda y era difícil entender lo que cantaba. Pero su solo “Superstar” llega a colmar al teatro y estremecer al público. El otro gran solo de la obra “Es más que amor” de María Magdalena es interpretado por varias mujeres de la familia Terán en una interesante sucesión de figuras que juegan con las nociones de los diversos ángulos de filmación de un video musical. Hay en la obra detalles excepcionales como un escenario colgado desde el que cantan Caifas y los sacerdotes, que crea una sensación de omnipresencia. Hubo también pequeños detalles, como fallas en el sistema de sonido que dejaron a la banda muda y a Jesús cantando sin amplificación, que contrastaron con el resto y nos ubicaron en la comprensión del complejo proceso de producir una obra como la de anoche.

Hay mucho más que decir de este clásico contemporáneo que tiene que ver justamente con el momento histórico cuando se estrena esta obra y el atrevimiento de poner a Jesús como protagonista de un musical de Broadway, pero eso –por el momento- les dejo a ustedes.

Mi recomendación: Vayan a verla, creo que la disfrutarán. Tienen hoy, mañana y pasado para hacerlo.

Ficha Técnica:

Ópera Rock
Jesucristo Superstar
Familia Terán

Abril 22, 23, 24, y 25 - 20:30
Teatro Nacional Sucre
Entrada: palcos $30; platea $20; luneta $10

Música: Andrew Lloyd Webber
Libreto: Tim Rice
Dirección musical: Juan Pablo Yépez

Dirección escénica: Juan Carlos Terán
Producción coreográfica: Ballet Ecuatoriano de Cámara, dirigido por Rubén Guarderas.
Coreografía: Edicel Cruz.

Reseña de El Telégrafo

Reseña de La Hora

domingo 1 de marzo de 2009

Las artes visuales, una opción en Quito

El Comercio
27-febrero-2009

Para descansar del feriado de Carnaval, este fin de semana los museos de la ciudad abren sus puertas con exhibiciones temporales.

El parque museo del agua Yaku inaugurará mañana, al mediodía, la exposición ‘Memoria del clima: los glaciares’. Sorprendentes imágenes de los glaciares del Ecuador se apreciarán. Asimismo, habrá información sobre cómo se puede disminuir el calentamiento global y el retroceso glaciar.

En el Centro Cultural Metropolitano, las exhibiciones de World Press Photo y de Chagall siguen atrayendo a los capitalinos que van a pasear al Centro Histórico.

La exhibición de fotos muestra a los ganadores de 2008 del concurso internacional, mientras que en la sala uno del centro se pueden apreciar grabados de Chagall en una exposición titulada ‘Un viaje por la Odisea’ de Homero. El horario es de martes a domingo, desde las 09:00 hasta las 17:00.

El Museo Ecuatoriano de Ciencias Naturales (en el parque Itchimbía) tendrá un último fin de semana de su exposición ‘Territorio Biodiverso’. La entrada a las galerías del Centro Cultural Itchimbía es gratuita y se puede ver la exhibición de 09:00 a 17:00. La propuesta incluye recorridos guiados por el parque.

Mientras tanto, el Centro Cultural Guillermo Pérez Chiriboga, ubicado en la García Moreno y Sucre, alberga la exposición ‘Las monedas y billetes del Ecuador y Costa Rica en el siglo XIX; lo que nos une’.

Esta colección establece puentes históricos, simbólicos y culturales entre las dos naciones a través de monedas antiguas de ambos países. El horario es de martes a domingo, de 09:00 a 17:00.

Finalmente, Álex Sampedro presenta una muestra de grabados denominada ‘Eco Urbano’. Las obras, que se exponen en la Casa de Artes 999 en la calle emblemática La Ronda, representan una erotización desmesurada de las ciudades. El horario para esta exposición es de martes a domingo, desde las 09:00 hasta las 17:00.

Amigos que se hacen los cultos

Hecho el Culto

Es un blog de crítica de las actividades culturales de Quito. Busca cubrir un espacio vacío dejado por los medios tradicionales que esporádicamente hacen opinión sobre la variada actividad en las diversas artes de la ciudad. Quiere también ser un espacio de amplio de discusión sobre la cultura en Quito, por lo que invita a todas las personas con estas preocupaciones a unirse en esta tarea. Finalmente, en función del medio en que se publica, aprovecha la multimedia para su presentación.

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